Chicas A1 para tontos

6 Hacemos insinuación tanto a los potenciales clientes en el ámbito de la prostitución, como a quienes deseen relacionarse con travestis en sentido amplio. cuerPos, inDuMentarias y exPresiones De especie... 135 Serán las feministas, por ejemplo Simone de Beauvoir (2000), quienes vayan a cuestionar estos parejoámetros denunciando en ellos al poder opresor del patriarcado y de la heterosexualidad obligatoria. Es proponer, aquel poder que cosifica a las mujeres y naturaliza los atributos culturales de la feminidad y la masculinidad.

violencia. Vinculaciones entre masculinidad y erotismo son especialmente trabajadas por Viveros (2000), Pinho (2004) y Figari (2006). heterosexualiDaDes Masculinas Flexibles 101 de acuerdo a diferentes momentos o circunstancias determinadas. Pero si aceptablemente la intención de Kinsey con su escala es valiosa, queda atrapado en la razonamiento binaria al continuar sosteniendo las categoríTriunfador homo u hetero como estados puros, o ideales regulatorios compactos. Las afirmaciones del tipo que las orientaciones sexuales son mixtas, es sostener, susceptibles de experiencias o reacciones psíquicas hetero u homosexuales con decano o pequeño predominio de una u otra, no superan la dicotomía de la diferenciación en términos antagónicos. Según Bell y Weinberg (1978), la homosexualidad puede ser vivida –lo mismo que la heterosexualidad– con una variedad de estilos de vida.

5 Al tiempo de mi investigación, el servicio de testeo de VIH de Nexo A. C. Cuadro obligado como el “único sitio de vigilancia epidemiológica para la comunidad maricón en la Argentina” (Grupo Nexo, 2004). 262 horacio FeDerico sívori de 2000 encuestas sobre sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), que incluían la variable “identidad sexual”, especificando alternativas como “puto”, “bisexual”, “travesti”, “heterosexual” y reservando en sus cuestionarios un casillero para quien se declarara “inseguro”. La pertenencia institucional, tanto de profesionales médicos y psicólogos y de otras disciplinas dedicados al sida, como de activistas y voluntarios de organizaciones, es a menudo mixta, participando de más de un ámbito y tipo de formación y aún migrando, por ejemplo, entre diferentes ONG, entes del Estado y organismos internacionales, de modo que el hacienda social que van acumulando se ve sometido a disputas entre actores de diferentes esferas. Los patrones de segmentación de ámbitos como el movimiento GLTTB, el de la atención en Vigor de una ciudad o región o el de las ONG-sida, requieren de los individuos una conducta de compromiso exclusivo con su institución, Nasa o linaje político-institucional de pertenencia, en campos a menudo polarizados por disputas hegemónicas. Por lo tanto, los miembros de organizaciones, grupos activistas y de servicios públicos y privados se encuentran a menudo en situaciones en que deben redefinir sus adscripciones e incluso los principios en función de los cuales operan, produciendo iniciativas y respuestas cuya racionalidad puede entrar en conflicto con trayectorias anteriores.

Por ejemplo, Sergio (25 años) percibe al chat como una válvula de escape Adentro de su propia vivienda, en la cual convive con su grupo nuclear. Chatear en su propia casa es la única posibilidad de estar su identidad Internamente de un hogar en el cual él se siente atado, cohibido, vigilado. Luciano (27 primaveras) encuentra en el mundo potencial no sólo un espacio de conquista y de diversión, sino todavía una instancia en la que él puede conver- 78 Martín boy sar con pares aquellas cosas que le preocupan y que siente que una persona no gay no entendería:

miamores se les pongo mi punta de mi pija e n la concha a todos les chupo tas das tetas :

4 Pudo observarse que las mujeres heterosexuales consideran necesaria la presencia de un macho en la maternidad lésbica o de raíz soltera: esta presencia es pensada como necesaria para ofrecerles a los niños una imagen masculina en su educación para respaldar la incorporación del modelo masculino heterosexual en su formación (Schwarz, 2007). 202 Patricia K. n. schwarz Yo creo que hay otras maneras de ser padre. Creo que elegir eso es un derecho que yo tengo por ser un ser humano (Julieta, 30 abriles, sin hijos). Es ridículo pensar que si dos mujeres homosexuales crían a un pequeño, éste seguro va a ser afeminado. La decanoía de las personas homosexuales se criaron con padres heterosexuales, eso te da la pauta de lo que te estoy diciendo (Lucía, 22 abriles, sin hijos). Delante la pregunta acerca de si el instinto materno existe, la decanoía respondió afirmativamente. Algunas de ellas atribuyen la profundidad de la conexión con un hijo a la buena comunicación, al cuidado y al aprecio. Esto puede sugerir que las entrevistadas esencializan las características de comportamiento de hombres y mujeres para definirlos, naturalizando las conductas propias de cada sexo. Pues delante la pregunta de si los hombres podían tener instinto materno las entrevistadas respondieron negativamente en todos los casos. Esta esencialización de las características de las personas según su sexo pudo observarse incluso en las entrevistadas cuando se les mencionaba la palabra “hombre” y “mujer” y ellas debían describir lo que les surgiera espontáneamente. Ante la palabra “hombre” mencionaron: frialdad, rudeza, presunciónísmo, inmadurez, incomprensión, descuido de sensibilidad y represión de los sentimientos. Ante la palabra “mujer” mencionaron: raíz, belleza, cariño, respeto, comprensión, cuidado de los demás, enamoramiento, esclavitud, sufrimiento, sensibilidad, vida, delicadeza, inseguridad, ingenuidad.

En la última sesión legislativa del año 2002, la Ciudad de Buenos Aires sanciona la índole de Unión Civil. Ganadorí se convierte en la primera ciudad de Sudamérica que otorga tratamiento “similar al de los cónyuges”1 a parejas de hecho que estén conformadas por personas del mismo o dispar sexo, asignándoles beneficios sociales como la posibilidad de extender la cobertura médica, sacar créditos de conjunto o recibir el mismo trato que los esposos en situaciones de enfermedad o homicidio.

La verdad que si yo soy una lesbiana desempleada que vivo en Ezeiza no me movilizaría atrás de poco convocado por la CHA [Comunidad Homosexual Argentina], ni siquiera de la Marcha del Orgullo convocada por la CHA, porque, digo, no están hablando de mí, ésa no es mi identidad, porque mi identidad sería de desocupada, trabajadora desocupada, de insuficiente… (Laura, proselitista lesbiana, Izquierda GLTTB). Evitar la postulación de una identidad monolítica de las y los sujetos que desafían a la heteronormatividad y, al mismo tiempo, articular reivindicaciones políticas para combatir para superar las desventajas que las y los afectan es un desafío enrevesado (Butler, 1990; Duggan, 1998; Arditi y Hequembourg, 1999; Bell y Binnie, 2000; Gamson, 2002). Algunas de las interpretaciones elaboradas durante las entrevistas dan cuenta de la prioridad otorgada a las experiencias vinculadas con la clase social sobre las desventajas derivadas del orden de géneros. En otros casos, se argumenta la indigencia de incorporar los reclamos vinculados con la opresión fundada en la heteronormatividad a otras luchas contra mecanismos alternativos de subordinación que operan en nuestra sociedad: 226 aluMiné Bronceado Para nosotros no es tan importante crear un movimiento GLTTBI como, que sí nos parece importante, que las luchas emancipatorias articuladas en torno a la antirrepresión tomen la demanda GLTTBI (Pablo, instigador gay, Área de Estudios Queer).

El patrón masculino hegemónico, entendido como ideal regulatorio, tiene algunos rasgos comunes en Occidente, como consecuencia de la heterosexualidad que prescribe una forma determinada de deseo y las consecuentes prácticas relacionadas con el mismo2. Por eso Badinter sostiene que una de las características más evidentes de la masculinidad en

No está concentrado en la señorita travesti que está penetrando, parece que sólo en el movimiento. Se acerca alguien, él lo mira y con la hojalata de cerveza lo luz: “¡Ey! ¿Querés vos todavía?”. El muchacho se acerca más, lo vuelve a mirar, le señala la travesti en cuatro patas y le dice nuevamente: “Vamos, dale, dale, vos aún querés, dale, vos todavía”. Los comportamientos sexuales que denomino “cómplices” aparecen muy a menudo en experiencias donde hay circulación de varios heteros conocidos o no. Parafraseando a Freud, quizás la complicidad debería ser leída como el comportamiento de “horda”. En el caso de intercursos sexuales con otros hombres, o admisiblemente refriegan sus penes (“lucha de espadas”) o aceptablemente se hacen “chupar”. En algún caso pueden también penetrar a otro hombre. Muchas de las veces se inclinan por juegos eróticos con travestis. No obstante, hay ciertas reglas en el comunicación a las travestis, tan- heterosexualiDaDes Masculinas Flexibles 105 to en el acercamiento como en el diversión amoroso, en general planteadas por ellas mismas. Generalmente, en los casos de los comportamientos eróticos grupales entre hombres heteros hay una propensión a la complicidad, tal momento Atrevidas Vip más marcada que la misma situación entre gays. Por otra parte, entreambos grupos, heteros y gays, aunque se encuentren distribuidos irregularmente se reconocen y no se mezclan, ni siquiera se rozan. En este último caso, también funciona el comportamiento solidario, o admisiblemente la reafirmación de cierto dominio del Conjunto o complicidad en el acto amoroso. En estos contextos de coincidencia grupal es muy recurrente entre heteros la invitación a compartir una boca o un culo como centro de su placer sexual. Crossdressing

Aquí advertimos la primera valla que puede conservarse a producir que se incoen o se promuevan acciones de inconsti- lazos en torno a la unión civil... 155 tucionalidad […] a poco que se repare que ellos derivarían de una situación de comunidad, cuyo registro atañe exclusivamente al Poder Asamblea federal. Vencedorí lo entendió individuo de los más destacados constitucionalistas argentinos, Daniel Sabsay, cuya prédica constante a atención de los derechos humanos lo pone a cualquier resguardo de ser tildado de reaccionario o que este tema del vallado constitucional, en el que estoy poniendo énfasis, pueda ser interpretado como una maniobra dilatoria para oponernos a este asunto (Enríquez, p.4169. El énfasis es agregado). A primera apariencia esta discusión parece una excusa técnicamente argumentada para posponer la cuestión o trasladarla a un ámbito donde la correlación de fuerzas fuese distinta.

Cuando quiero poco de sexo, los nicks [que elijo] son muy obscenos. Si no, pueden resistir a ser tan naif como, por ejemplo, “busco amigos”. No sé si es naif, pero tan dispar a lo otro... Y generalmente casi nadie o son pocos los que quieren comenzar un diálogo con ese nick de “busco amigos”. Pensar al chat como un mero entretenimiento y no concebirlo como un espacio novedoso en cuanto a la producción de nuevas formas de comunicarse y relacionarse con códigos propios puede expresar la defensa de las convenciones construidas en las relaciones cara a cara en detrimento de las nuevas formas de interacción surgidas en un nuevo contexto mundial, en el que los cambios tecnológicos permearon la vida cotidiana de las personas y la forma de entablar sus relaciones. En este artículo, se concibe al chat como una instancia de socialización que presenta características particulares, conformándose como un espacio novedoso de producción de códigos para interactuar y alegrar la partida del contacto corporal, prescindiendo del espacio físico compartido.

Cuando avanzamos en la entrevista, vemos que estas historias resultan difíciles de comprobar para el propio entrevistado, pero que los protagonistas son sujetos que no conoce personalmente y los incidentes muchas veces son narrados de guisa vaga e imprecisa14. Sin embargo, cabe destacar dos puntos sobre estas historias de agresiones. Por un flanco, aunque estos incidentes no hayan ocurrido en Trelew, los relatos pueden remitir a experiencias de agresiones y violaciones colectivas a homosexuales que efectivamente han sucedido en otros lugares de Argentina15. Por otro ala, estas historias resultan efectivas a la hora de producir temor entre los adolescentes gays y, eventualmente, desalentarlos de aguantar adelante ciertas prácticas, como aceptar “levantes” de desconocidos que podrían alcanzar sitio a violencia física y sexual. Conclusiones

Alterar el cuerpo Las identidades travestis se conforman mediante un proceso enredado, en permanente diálogo y tensión con la sociedad en torno a la interpretación social sobre los supuestos encerrados en la condición femenina y masculina como rasgos de variedad. En los casos estudiados, llegamos a considerar un rito de pasaje por el cual las entrevistadas han intentado esconder sus características físicas masculinas, exaltando cualidades establecidas y tipificadas socialmente como femeninas. Esto implica la resignificación constante de la identidad, tomando como primer paso la transformación de la apariencia externa para atravesar el proceso de pasaje (Silva, 1993; Fernández, 2004). En palabras de una entrevistada: cuerPos, inDuMentarias y exPresiones De tipo... 131 Yo cloruro sódicoía queriendo ser travesti, pero en ingenuidad Bancal una cosa medio andrógina... cuando yo era un chico... mis papás se dieron cuenta... descubrieron eso... y fue un golpe muy bajo para mí, se me cayó todo el mundo encima... estaba terminando el primario... muchos cambios y tuve un intento de suicidio... una gran depresión. Y el cambio se fue dando... siempre tuve una cosa muy femenina porque hago danza desde los nueve primaveras... tengo la piel suave... el pelo grande... la danza me sacó piernas y cola... cuando tenés diecisiete, dieciocho primaveras... un chico de esa permanencia, es como que decís... esa cosa natural la querés resaltar más... no había mucho que hacer... sí, me vestía con pantalones tipo militar anchos, borcegos... y remerita ajustada... admisiblemente vestido a lo gay... y de repente, bueno... los borcegos se empezaron a cambiar en botas... el pantalón lo fui ajustando más... hasta que ya fue elastizado... en la remera empezó a aparecer un corpiño para representar un Escorts Iquitos poco de lolas... un rimel, un delineador... el labial... el brillo... hasta que un día fui a robar y dije... “actualmente voy a ir de pollerita”... y fue todo un hito... me acuerdo que llovía (Vivian, 36 primaveras). El relato expuesto ilustra una mutación paulatina en la apariencia externa en virtud de la construcción identitaria que aquí hemos llamado rito de pasaje. La entrevistada afirma que desde su infancia se identifica con lo femenino a partir de sus atributos corporales como la piel suave, el pelo largo, las piernas y la pan dulce. Según sus propios términos, “esa cosa natural la querés resaltar más”, y es aquí donde la indumentaria funciona como un medio y un complemento para distraer Visitanos y hacer visible una estética femenina. Dicha imagen expresa una identidad que estará impregnada de los imaginarios y los estereotipos de clase, y por el habitus de pertenencia social.

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